7 de marzo de 2009

¡Felicidades! Eres la persona número mil en leer este blog.

En realidad no, pero no se me ocurría otro título.

No había posteado nada a pesar de mis largas noches de insomnio porque realmente estaba tratando de dormir. Pero ya encontré algo para compartir con ustedes, cortesía de Diego a.k.a. Shopping Monster (jajajaja):

"La siguiente pregunta fue hecha en un examen parcial de química II en la USB. La respuesta de uno de los estudiantes fue tan 'profunda' que el profesor quiso compartirla con sus colegas, vía Internet, razón por la cual podemos todos disfrutar de ella.

Pregunta:
¿Es el Infierno exotérmico (desprende calor) o endotérmico (lo absorbe)?

La mayoría de estudiantes escribieron sus comentarios sobre la Ley de Boyle (el gas se enfría cuando se expande y se calienta cuando se comprime). Un estudiante, sin embargo, escribió lo siguiente:

En primer lugar, necesitamos saber en qué medida la masa del Infierno varía con el tiempo. Para ello hemos de saber a qué ritmo entran las almas en el Infierno y a qué ritmo salen. Tengo sin embargo entendido que, una vez dentro del Infierno, las almas ya no salen de él. Por lo tanto, no se producen salidas.
En cuanto a cuántas almas entran, veamos lo que dicen las diferentes religiones. La mayoría de ellas declaran que si no perteneces a ellas, irás al Infierno. Dado que hay más de una religión que así se expresa y dado que la gente no pertenece a más de una, podemos concluir que todas las almas van al Infierno. Con las tasas de nacimientos y muertes existentes, podemos deducir que el número de almas en el Infierno crece de forma exponencial.
Veamos ahora cómo varía el volumen del Infierno. Según la Ley de Boyle, para que la temperatura y la presión del Infierno se mantengan estables, el volumen debe expandirse en proporción a la entrada de almas.
Hay dos posibilidades:
1) Si el Infierno se expande a una velocidad menor que la de entrada de almas, la temperatura y la presión en el Infierno se incrementarán hasta que éste se desintegre.
2) Si el Infierno se expande a una velocidad mayor que la de la entrada de almas, la temperatura y la presión disminuirán hasta que el Infierno se congele.
¿Qué posibilidad es la verdadera?:
Si aceptamos lo que me dijo Teresa en mi primer año de carrera ("hará frío en el Infierno antes de que me acueste contigo"), y teniendo en cuenta que me acosté con ella ayer noche, la posibilidad número 2 es la verdadera. Doy por tanto como cierto que el Infierno es exotérmico y que ya está congelado. El corolario de esta teoría es que, dado que el Infierno ya está congelado, ya no acepta más almas y está, por tanto, extinguido, dejando al Cielo como única prueba de la existencia de un
ser divino, lo que explica por qué, anoche, Teresa no paraba de gritar '¡Oh, Dios mío!'.

Dicho estudiante fue el único que sacó 'sobresaliente'."


Qué excelente, no lo superaré nunca, y eso me recordó a un examen de la escuela de letras de la UCAB en el que un profesor entró al salón, montó la silla sobre el escritorio y escribió en el pizarrón "Deme argumentos válidos para demostrar que esta silla no existe". Por supuesto hubo muy buenas respuestas que tenían que ver con lo subjetivo de los conceptos, con los conos y los bastones de la visión, con la luz, etc.; pero la mejor respuesta merecedora de un 20 fue "¿Cuál silla?".
Andrea Bermúdez M.
Andrea Bermúdez M.

Comunicadora Social de Caracas que escribe sobre trámites, viajes y temas variados. Actualmente trabaja como Marketing & Social Media Manager y se está especializando en SEO y SEM. Se corta su propio pelo desde el 2005.

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